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Tu historia clínica te pertenece: cómo pedirla y para qué sirve

La ley te garantiza consultar tu historia clínica completa y gratis, y obtener copia. Es además la herramienta más práctica que tienes para detectar errores en tu propia atención.

Dr. Bernardo Rivera Pérez5 min de lectura

Hay un documento que registra todo lo que le ha pasado dentro del sistema de salud: cada diagnóstico, cada medicamento, cada examen, cada procedimiento y cada alergia. Ese documento es suyo, y la mayoría de las personas nunca lo ha leído.

En Colombia, el artículo 10 de la Ley 1751 de 2015 es explícito: las personas tienen derecho a que su historia clínica sea tratada de manera confidencial y reservada, a que únicamente pueda ser conocida por terceros con autorización previa o en los casos previstos en la ley, y a consultar la totalidad de su historia clínica en forma gratuita y obtener copia de la misma.

Gratuita. Completa. Sin tener que justificar para qué la quiere.

Por qué debería importarle

No es un tema jurídico abstracto. La historia clínica es la herramienta práctica más poderosa que un paciente tiene para protegerse, por tres razones.

1. Es donde viven los errores que todavía se pueden corregir

Una alergia mal registrada, un medicamento que usted dejó hace dos años y sigue apareciendo como activo, un diagnóstico que era una sospecha y quedó escrito como confirmado, una cirugía atribuida a otro paciente. Estos errores no son raros, y se propagan: cada profesional que lo atienda después leerá ese registro y decidirá sobre esa base.

Usted es la única persona con el contexto completo para detectarlos.

2. Es lo que hace posible una segunda opinión seria

Una segunda opinión sin documentos es apenas una conversación. Con la historia clínica, los exámenes y las imágenes, el segundo médico puede evaluar de verdad en lugar de reconstruir su caso de memoria a partir de lo que usted recuerde.

3. Es su continuidad cuando cambia de institución

Los sistemas de información de distintas instituciones no siempre se hablan. Si lo atiende una red nueva, una urgencia en otra ciudad o un especialista particular, lo que ellos sabrán de usted es lo que usted lleve.

Cómo pedirla, paso a paso

  1. Identifique dónde pedirla. Suele ser la oficina de atención al usuario, el archivo clínico o el departamento de historias clínicas de la institución. Muchas EPS e IPS tienen ya un canal digital.
  2. Presente una solicitud escrita. Nombre completo, documento de identidad, período que solicita y qué desea (consulta, copia o ambas). Firme y quede con una copia sellada o el radicado.
  3. Lleve su documento de identidad. Si pide por un tercero, necesitará autorización firmada y copia del documento de esa persona.
  4. Pida el expediente completo, no un resumen. Incluya notas de evolución, resultados de laboratorio, informes de imágenes, descripciones quirúrgicas, notas de enfermería y epicrisis.
  5. Guarde el radicado. Si no responden en un tiempo razonable, es lo que sustenta el siguiente paso.

Si la institución se niega, pida la negativa por escrito con el nombre de quien la emite. En la práctica, pedir la negativa por escrito resuelve la mayoría de los casos en el acto. Si aun así no la entregan, existe la vía de la tutela, precisamente porque se trata de un derecho fundamental conexo.

Qué revisar cuando la tenga en la mano

No necesita entender cada término. Concéntrese en lo verificable:

  • Sus datos. Nombre, documento, fecha de nacimiento. Un error aquí puede significar que dos historias se mezclaron.
  • Alergias. ¿Están todas? ¿Dice qué le pasó con cada una?
  • Medicamentos activos. ¿Coincide con lo que realmente toma hoy?
  • Diagnósticos. ¿Reconoce todos? ¿Alguno era una sospecha que quedó escrita como certeza?
  • Procedimientos. ¿Aparece alguno que no le hicieron?
  • Antecedentes familiares y quirúrgicos. ¿Están completos?

Anote cada discrepancia con la página y la fecha del registro. Va a necesitar esa referencia.

Cómo se corrige un error

Aquí hay un detalle que sorprende a mucha gente: la historia clínica no se borra ni se reescribe. Es un documento con valor legal y su integridad depende de que nada desaparezca de él.

La corrección se hace mediante una nota aclaratoria fechada que se agrega junto al registro original. Queda constando el dato equivocado, el dato correcto y cuándo se aclaró. Ese rastro es intencional: protege al paciente de que se altere su historia y al profesional de que se le atribuya lo que no escribió.

Para solicitarla, presente por escrito qué dato es incorrecto, cuál es el correcto y, si tiene, el soporte. Guarde copia radicada.

Confidencialidad: quién puede y quién no

La reserva de la historia clínica es la regla, no la excepción. Pueden acceder:

  • Usted.
  • Los profesionales de salud involucrados en su atención.
  • Las autoridades judiciales o administrativas, en los casos expresamente previstos en la ley.
  • Quien usted autorice por escrito.

No tienen derecho automático de acceso su empleador, una aseguradora, ni un familiar por el solo hecho de serlo. Si va a autorizar a alguien, hágalo por escrito y con el alcance delimitado.

Un archivo personal que vale la pena armar

Si convive con una enfermedad crónica, o acompaña a alguien que la tiene, arme una carpeta —física o digital— con:

  • Epicrisis de cada hospitalización.
  • Resultados de laboratorio relevantes, en orden cronológico.
  • Informes de imágenes, y las imágenes mismas si se las entregan.
  • Descripciones quirúrgicas.
  • La lista actualizada de medicamentos y alergias.
  • Los datos de contacto de cada especialista.

Le va a servir en la próxima consulta, y le va a servir muchísimo en la próxima urgencia, que es exactamente el momento en que nadie tiene cabeza para reconstruir un historial de memoria.

La historia clínica es el único documento del sistema de salud que trata sobre usted y que usted casi nunca ha leído.

La Guía para Sobrevivir al Hospital explica cómo solicitar la historia clínica, qué revisar en ella y cómo pedir correcciones cuando algo no corresponde.

Preguntas frecuentes

¿Tengo derecho a pedir mi historia clínica?
Sí. En Colombia, el artículo 10 de la Ley 1751 de 2015 establece que las personas tienen derecho a consultar la totalidad de su historia clínica en forma gratuita y a obtener copia de la misma. No tiene que explicar para qué la quiere ni pedir permiso a su médico: es un derecho suyo sobre información suya.
¿Quién más puede ver mi historia clínica?
La historia clínica es un documento reservado. Solo pueden conocerla el paciente, los profesionales de salud involucrados en su atención y las autoridades judiciales o administrativas en los casos que la ley autoriza expresamente. Cualquier otro acceso requiere autorización suya. Un empleador, una aseguradora o un familiar no tienen derecho automático a verla.
¿Qué hago si encuentro un error en mi historia clínica?
Solicite la corrección por escrito ante la institución, describiendo el dato incorrecto y el correcto, y guarde copia de la solicitud. La historia clínica no se borra ni se reescribe: se corrige mediante una nota aclaratoria fechada que queda junto al registro original. Ese rastro es deliberado y protege tanto al paciente como al profesional.
¿Para qué me sirve tener mi historia clínica si no soy médico?
Para tres cosas muy concretas: verificar que sus alergias, diagnósticos y medicamentos están bien registrados, llevar información completa cuando lo atienda un equipo nuevo, y sustentar una segunda opinión sin que el nuevo médico tenga que empezar de cero. No necesita entender cada término para detectar que dice que le extirparon algo que usted todavía tiene.
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